Preocupación en Concordia

“Recibimos denuncias por abuso sexual constantemente”

La estadística de causas por delitos de violencia sexual ha ido en crecimiento en la ciudad. Para la Justicia es una señal que hace redoblar la apuesta en el trabajo. Las víctimas se animan a hablar y las agrupaciones de mujeres piden más compromiso.

29-11-2021 | 18:41
BELÉN FEDULLO
redaccion-er@miradorprovincial.com


El 15 de noviembre del 2020 comenzó a funcionar en Concordia la fiscalía de género. La apertura llegó después de varios años de lucha y pedidos de los colectivos feministas, así como también de funcionarias de gobierno comprometidas en la lucha contra la violencia de género.

Con apenas un año de trabajo, es una de las unidades del Ministerio Público Fiscal que más actividad tiene. Varios de los casos resonaron, en estos meses. El último: una denuncia por violación contra una menor de edad que terminó internada en el hospital y debió ser intervenida por las lesiones que sufrió en su sistema reproductor, como así también en los intestinos.

Muchas de las causas se vuelven públicas porque las familias de las víctimas entienden que así se hará justicia más rápido, y que la sociedad debe conocer para saber a quiénes acudir si vive algo similar.

No es casual que lo que sucede se vea “en todos lados”. Algunas denuncias son muy graves, otras, involucran a personas muy conocidas en la ciudad. Tal es el caso de las causas contra Maximilano Benedetto, quien fuera el director del Parque San Carlos de Concordia e hijo del funcionario provincial y presidente de la CTM de Salto Grande Luis Benedetto. Fue denunciado por su propia pareja por violencia de género, y luego otras 3 mujeres lo denunciaron por grooming, acoso y abuso sexual con acceso carnal. Pronto, esas causas unificadas serán elevadas a juicio.

Tras esas denuncias llegaron las demás. Una joven se animó a denunciar a un familiar que había abusado de ella desde pequeña, otras a familiares, amigos y hasta parejas.

En el último tiempo se sumaron la violencia y el consumo. En primer lugar, una mujer de 22 años llegó inconsciente al hospital, con signos de haber consumido alguna sustancia. Su familia denunció una violación grupal, pero no hay detenidos. La presunta víctima estuvo inconsciente durante varios días y luego fue dada de alta, pero aún no pudo declarar por tener estrés post traumático. En segundo lugar, una joven llegó sangrando al hospital, con heridas que comprometían su sistema reproductor y sus intestinos. Fue operada, sobrevivió y señaló a un hombre como responsable de sus heridas. Todo sucedió en un reconocido hotel alojamiento de la ciudad y el presunto violador, un hombre que tenía una pena por narcotráfico, está detenido.

Esas causas, reconocidas por la opinión pública, están siendo investigadas. Mientras esto ocurre, más mujeres se acercan a la sede de tribunales y hacen sus denuncias, por lo que la estadística se engrosa cada vez más.

De la agenda cargada, a la insatisfacción

Las denuncias que se reciben en el edificio de Justicia son derivadas a la fiscalía de género. Una vez que comienza la investigación, son los fiscales quienes deben procurar que la causa avance.

Para quienes trabajan en esa unidad, aunque están capacitados, la situación actual es sorprendente y más grave de lo que imaginaban. “Es una época en la que los delitos de abuso y violencia se han multiplicado. Estamos investigando este tipo de hechos tan seguido que nos sorprende”, dijeron, en diálogo con Mirador Entre Ríos.

Además, los representantes del área de género señalaron: “Antes tal vez teníamos hechos de esta índole para investigar, pero no sucedía tan seguido ni eran tan graves, se daba más bien de manera esporádica. Ahora estamos recibiendo denuncias de índole sexual y declaraciones constantemente, así que es mucho el trabajo que hay respecto de esta temática”.

“Nuestras agendas están cargadas, pero nos tomamos el tiempo de investigar como se debe, así como también damos el tiempo a las víctimas para declarar cuando puedan hacerlo. No es fácil y hay, muchas veces, menores de edad comprometidos, así que tratamos de que haya un equilibrio entre la rápida actuación y la buena atención y contención de las víctimas”, aseguraron.

Para las agrupaciones de mujeres y feministas, el aluvión de denuncias tiene una razón, las mujeres se animan a hablar porque encuentran contención y respuestas, pero no todo es tan sencillo.

Aunque reconocen que hay una fiscalía que recibe las denuncias, suelen ser críticas a la hora de hacer un análisis sobre el funcionamiento del sistema desde la recepción del testimonio de la víctima hasta el comienzo de la investigación, las detenciones y el proceso judicial.

Virginia García, integrante de la Colectiva de Géneros, habló sobre el tema con Mirador Entre Ríos e indicó: “Entendemos que la Justicia está, pero no está realmente, en cuanto a lo que necesitan las víctimas en el proceso judicial, o lo que hacen con las causas una vez que están imputados los acusados. Pero vemos que las mujeres ahora nos animamos a hablar, que muchas saben que pueden romper el silencio, podemos expresarnos porque hay un contexto que no resulta revictimizador para quienes deciden contar, aún cuando el proceso posterior a la denuncia no acompaña como debería esa decisión de hablar de la sobreviviente”.

“Todo lo que se viene generando desde el movimiento de mujeres, del movimiento feminista, le da una seguridad a la que quiere hablar, tal vez porque nota que hay más solidaridad alrededor, pero repito, cuesta mucho y a pesar de lo que se ha avanzado en género, el ámbito de la Justicia sigue siendo muy hostil para quienes van a denunciar”, cerró.

Un pedido que resuena

“Queremos justicia”, con esa frase se resume lo que las víctimas y su entorno piden, una vez que se animan a hacer la denuncia; y por justicia se refieren a que haya una intervención que logre una pena para los acusados.
La mamá de la joven de 17 años que debió ser intervenida, último caso conocido, prometió no quedarse quieta hasta no ver al responsable de las lesiones de su hija tras las rejas.

“Lo que pasó fue muy fuerte, muy doloroso. Mi hija debió ser intervenida, hubo mucho riesgo, quedó muy mal y siquiera puede ir al baño, le hicieron una colostomía y tiene una bolsita adherida al cuerpo”, describió.
Luego, dio detalles sobre lo que ocurrió: “No conozco al hombre que la violó, sí a una mujer que iba a mi casa, salió con mi hija y la llevó con este señor. Ella me dijo que salía y no volvió, la llamé y no me respondía, me fui al trabajo y cuando volví al mediodía me llamó la atención que seguían sin llegarle los mensajes. Presentí que algo malo pasaba y ella apareció al rato, descompuesta, no podía hablar y me pedía perdón. Se descompensó, le vi sangre en el pie, luego vi bien que estaba con una hemorragia y pedí ayuda, así que ella terminó en el hospital”.

“Espero que la Justicia avance, quiero que el culpable pague por lo que hizo, y no voy a parar hasta que haya una respuesta para mi hija que por poco no murió. Que esto sirva para que otras chicas se animen a hablar y sepan que deben hacerlo así no queda todo en la nada y estos degenerados siguen viviendo su vida impunemente”, concluyó.
Mirador Provincial en

Además tenés que leer:


+ Noticias


En Portada / Entre Ríos

Un verdadero camino al cielo
Dos paranaenses celebraron la llegada del nuevo año recorriendo la cadena andina, en Mendoza. Florencia Chaparro, la mamá, y Tobías Campos, uno de sus hijos, recorrieron los senderos hasta la cima de los cerros Obispo y otros del parque provincial Aconcagua, en plena cordillera andina. Al retornar, compartieron con MIRADOR ENTRE RÍOS una historia que abre mentes y motiva al cambio de conductas.

Un verdadero camino al cielo

En Portada / Santa Fe