Violencia de género

Alas desatadas ha albergado a 80 mujeres y a más de 100 menores

Desde su inauguración en 2018 y hasta la fecha, la casa de la mujer “Alas desatadas” ha albergado a 80 mujeres y más de 100 niños y niñas que han ingresado con sus madres, en Gualeguaychú. Se trata de un dispositivo municipal creado para contener a mujeres en riesgo por violencia de género.
06-04-2022 | 18:40

“Alas desatadas” asiste y protege a víctimas de violencia de género en Gualeguaychú.
Foto:Carla Gasman Vaispapir
06-04-2022 | 18:40
Sabina Melchiori
[email protected]

“Alas desatadas” es un espacio institucional gratuito que tiene como función la asistencia, protección y seguridad a mujeres con o sin niñas, niños y adolescentes que atraviesan situaciones de violencia por motivos de géneros y requieren urgentemente un lugar para resguardarse, por no tener un lugar en donde vivir y no contar con una red social de apoyo que les permita resolver el problema de manera autónoma.

La casa cuenta con un protocolo que organiza tanto la vida institucional como el ingreso, permanencia y egreso de las mujeres. Se enmarca en los lineamientos establecidos en el Protocolo Provincial Interministerial e Intersectorial de acciones destinadas a la prevención, protección y asistencia integral de la violencia de género y violencia familiar.

En este espacio de alojamiento temporario las mujeres cuentan con un sitio donde dormir, instalaciones para el aseo personal, alimentación, seguridad, protección y contención profesional de un equipo interdisciplinario compuesto por una trabajadora social, una psicóloga, una abogada y seis operadoras que mantienen el funcionamiento las 24 horas, los 365 días del año.

También hay espacios recreativos para los hijos que ingresan junto con sus madres.

Recientemente, gracias al financiamiento de más de un millón y medio de pesos del programa nacional “Fortalecimiento de Hogares de Protección” del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, se construyeron dos habitaciones y dos baños más. De esta manera la casa quedó apta para albergar a 19 personas.

En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, María Belén Biré, quien es la co-coordinadora del Área de Géneros y Diversidad Sexual y de la casa “Alas Desatadas” consideró importante destacar que “el respeto y la confidencialidad ante la situación de cada mujer que ingresa a la Casa son principios fundamentales del equipo de trabajo”.

Las normas de convivencia dentro del dispositivo quedan reguladas por el “Acuerdo de Convivencia”, el cual es leído y aceptado por la usuaria al firmar el “Acta de Conformidad”, requisito obligatorio para ingresar a la casa.

Al ser consultada sobre si tras la pandemia aumentaron las solicitudes de ingreso, Biré señaló que “la pandemia no fue una variable de ingresos desde lo cuantitativo, pero sí en cuanto a la complejidad de los casos”, y dio como ejemplo la repatriación de una mujer de Colombia que estaba viviendo en Pueblo Belgrano con la pareja que ejercía violencias: “Como en dicha ciudad no hay políticas que aborden esa problemática, la mujer ingresó a la casa Alas Desatadas de Gualeguaychú donde a través de un gran trabajo del equipo y la coordinación junto a provincia, al Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de Nación y a la Cancillería de Colombia, logramos que pueda acceder a uno de los vuelos humanitarios, en junio de 2020. También los abordajes en tanto situaciones de consumo problemático fueron consecuencias del contexto de pandemia”.

Criterios y modos de ingreso


A la Casa ingresan mujeres mayores de 18 años con niños/as y adolescentes a su cargo, que estén atravesando situaciones de violencia de género.

En caso de mujeres víctimas de violencia que transiten un padecimiento mental y/o una situación de uso problemático de sustancias que ponga en riesgo la propia integridad y/o de otras personas, serán referenciadas al segundo nivel de atención para que reciban la atención correspondiente. Por su función y naturaleza este dispositivo no cuenta con el personal sanitario que pueda realizar dicho abordaje, como lo plantea la Ley nacional 26.657 de salud mental.

Luego de ser evaluada y contar con un tratamiento integral e interdisciplinario, el equipo del hospital, mediando informe de situación podrá solicitar el ingreso de la usuaria; siempre que se encuentre en condiciones de compartir un espacio institucional de estas características, de comprender y aceptar normas de convivencia, sin quedar ella ni terceras personas expuestas a riesgos. Es fundamental que el hospital continúe garantizando el tratamiento y se encuentre disponible si ocurriese un inconveniente o eventualidad con la usuaria.

Para la admisión, están establecidos tres principios rectores: la voluntad explícita de las mujeres para alojarse en la Casa; la pre-admisión acordada con el equipo de la institución solicitante y la admisión realizada por el equipo de la Casa.

Los ingresos son voluntarios, lo cual implica que la usuaria decida de manera libre y responsable, sin que sea condicionada por otras instituciones que estén interviniendo. Asimismo, se requiere la evaluación efectuada por los equipos profesionales de las instituciones solicitantes como instancia de pre-admisión. Esta evaluación facilita el proceso de admisión que realizará el equipo de la Casa.

Como la Casa es parte de la red local de salud municipal –y se encuentra inscripta en las políticas de territorialización de la Secretaría de Desarrollo Social, Salud y Ambiente– serán los equipos de los CAPS los que realicen las evaluaciones de pre-admisión, cuando la mujer ya se referencie con el efector. Esto facilita la evaluación y evita su revictimización.

Cuando la mujer no se encuentra referenciada con ningún CAPS, la evaluación de admisión será efectuada directamente por el equipo de la Casa.

Otras posibles modalidades de ingreso son: pedido judicial y del Ministerio Público con informe de situación; solicitud del Copnaf con informe de situación; solicitud por parte de personal policial con copia de la denuncia en caso que hubiera; o solicitud de otra institución estatal (centros de salud provinciales u hospital) con previa evaluación del equipo profesional de dicha institución.

Actualmente el dispositivo no cuenta con seguridad permanente. En ese sentido, Biré informó que “se ha solicitado a autoridades provinciales, ya que esto implicaría una tranquilidad para las usuarias que se alojan en la Casa como así también para el equipo de trabajo” y recordó que han tenido situaciones en las que se han presentado en la sede algunas personas denunciadas por violencias.

“Vale contar que tenemos comunicación permanente con la Comisaría Cuarta, que es la de la zona, y con todas las comisarías con quienes articulamos con celeridad las solicitudes de ingresos”, aclaró la funcionaria.

Sueños


Belén Biré, co-coordinadora del Área de Géneros y Diversidad Sexual y de la casa “Alas Desatadas”, expresó: “Los desafíos que tenemos son, paradójicamente, que la casa deje de funcionar, ya que trabajamos todos los días con políticas de prevención por una sociedad sin violencias. Queremos una ciudad donde ninguna mujer necesite de esta casa”.
Temas: ENTRE RIOS 
Mirador Provincial en

Además tenés que saber:


+ Noticias


En Portada / Entre Ríos
En Portada / Santa Fe