En sala Arteón

La historia de Camila O'Gorman: el precio del deseo

Ay, Camila! del director Pablo Razuk le da cierre a la temporada teatral de la sala Arteón de Rosario. Una historia siempre actual y oportuna.
01-12-2022 | 8:53

Foto:Gentileza.
01-12-2022 | 8:53
En 1984 a sus 62 años la directora, guionista y fundadora de la Unión Feminista Argentina, María Luisa Bemberg sorprende al mundo del cine de habla hispana con su drama histórico Camila. La película le valió no solo una nominación al premio Óscar en la categoría Mejor Película de Habla no Inglesa en 1985 y la elección como segunda mejor película de la historia argentina sino que significó la vuelta del olvido de Camila O'Gorman (1825-1848) y su historia de amor junto al sacerdote jesuita Ladislao Gutiérrez (1824-1848) quienes cayeron muertos y fusilados por las balas del ejercito rosista, por las balas del poder de la Iglesia y por las balas de la familia O'Gorman.

Camila O'Gorman a sus 23 años era madre en potencia. Embarazada de ocho meses tenía en claro su deseo: “Y soy lo que quiero ser, una mujer que ama”. Camila se convirtió en un símbolo de emancipación femenina para las futuras generaciones, por eso no fue casual que la directora Bemberg quien supo girar toda su obra en torno a problemáticas vinculadas a los derechos de las mujeres popularice y eternice en el séptimo arte su vida.

Tampoco es casual que el actor y director teatral Pablo Razuk utilice su compromiso artístico para adaptar un texto brillante de Cristina Escofet y nos brinde desde la actuación de Carla Haffar el unipersonal Ay, Camila!, en función especial con debate comunitario en el Espacio de Arte Arteón (Sarmiento 778, Rosario) el próximo sábado 3 de diciembre a las 21 en lo que significará el cierre de la temporada teatral de un año muy significativo para la multifacética sala cultural. Mirador Provincial dialogó con el director.

Pablo Razuk responde

La historia de amor de Camila O'Gorman y el sacerdote jesuita Ladislao Gutiérrez marcó una generación de argentinos gracias al clásico cinematográfico de 1984 que contó con las grandes actuaciones de Susú Pecoraro, Imanol Arias y Héctor Alterio.

-¿Cuándo nace tu interés por traer a las tablas este emblemático romance?, ¿qué te atrapa de esta trágica historia de amor?

-Me surgió la idea de montar Ay, Camila! porque yo terminaba de hacer una obra de Cristina Escofet que es la autora del texto y también es la autora de Padre Carlos “el rey pescador” que tiene ya ocho años en cartel y seguimos de alguna manera siempre volviéndola a hacer. Con Padre Carlos la descubro a Cristina como autora y en ese momento también descubro a una compañera y actriz argentina que vive en Madrid, Victoria Di Pace. Después de trabajar juntos en una gira de Padre Carlos por la capital española, nos surgió la idea de hacer otras cosas juntos. Fuimos a la pluma de Cristina y entre las cosas que encontramos fue un unipersonal que contaba la historia de Camila O'Gorman en sus últimos días. Nos pareció emocionante en aquel entonces, hace ya cuatro o cinco años. Comenzamos a vislumbrar que los derechos de la mujer empezaban a pedir pista, comenzaban a resonar especialmente y no solamente por los feminicidios que hoy siguen siendo una locura lo que pasa, sino que había algo de la reivindicación de la mujer en la vida política, económica y social que ya no podía seguir frenándose más. Entonces nos pareció que lo que había pasado con Camila O'Gorman en su momento es que por amor enfrentó a todos los poderes de turno.

-Hablando de los poderes de turno, ¿cuál fue el papel de la Iglesia y de Juan Manuel de Rosas en el desenlace de la historia?

-Estamos hablando del año 1843. Camila O'Gorman enfrentó al poder de su familia que fue una clase social más que acomodada, al poder del padre, de la Iglesia y el poder político del momento. Claramente, el hacerle frente a esos poderes para llevar adelante su genuino deseo, que era el amor a ese hombre que tenía la cualidad de ser un cura, tenía un costo y lo pagó con su vida. La Iglesia tuvo un factor determinante absoluto. Hay algo que en la historia no está claro, y es que el sacerdote Ladislao Gutiérrez habla con su superior y le dice que se enamoró de una mujer y que por eso tiene que dejar de ser el párroco de la iglesia. Su superior le contesta que no, porque si el se
va de la iglesia queda un lugar vacante y puede ocuparlo otra persona. O sea, la lucha por el poder no era un tema de fe sino de quien tenía más propios en el lugar de poder. En definitiva, ellos por ser respetuosos con la fe no accedieron a la propuesta de tener una relación clandestina para no dejar el espacio. Por eso es que se escapan, la Iglesia de alguna forma los empujó a que ellos tomaran la decisión de escaparse juntos para intentar construir una nueva historia en otro lugar.

-¿Por qué tiene relevancia histórica recordar a Camila?

-Por la lucha por el deseo propio que todavía hoy sigue resonando. Al pensar la obra nos parecía que Camila O'Gorman era el manifiesto de tantas mujeres que plagan la historia de Argentina. La historia de Argentina está plagada de mujeres ignotas, que sabemos poco y nada de ellas o que tenemos una historia oficial escrita por los hombres, así que está absolutamente sesgada. Nos ocupamos de darle entidad teatral y la verdad es que funcionó muy bien en Madrid, pero claramente es una historia argentina así que me quedé con ganas de montarla acá. Tiene relevancia histórica recordar a Camila O'Gorman porque es un referente de todas las mujeres que han luchado por los derechos de la mujer y por el deseo mas genuino de amor a su compañero y a su hijo.

Tengamos en cuenta que ella fue fusilada en un momento donde el fusilamiento estaba abolido y estando embarazada de ocho meses. No solamente tomaron una actitud absolutamente despiadada sino ejemplificadora. Eso fue de una falta absoluta de humanidad y de fe precisamente. O sea no incurrieron en todas las cosas que predicaban los poderes del momento. Sí es imperativo hablar de Camila O'Gorman y de todas esas mujeres que están de algún modo pidiendo que su voz junto a su versión de los hechos sea contada, por eso es que esta puesta en escena que nos trae a Camila O'Gorman volviendo entre nosotros a contarnos su versión de los hechos y a contarnos seguramente en la función el sentido de ese regreso.

Sobre el recorrido de la obra

Cuenta el director Pablo Razuk que luego de funcionar en Madrid, sentía a la obra como una historia de Argentina por lo tanto debía ser contada en su tierra natal, “Dejamos que pasara un tiempo y conozco a Carla Haffar que es una actriz y cantante extraordinaria y empezamos a trabajar lo que hoy es una realidad, Ay, Camila !” relató.

La versión local de la obra se estrenó en el espacio que el director rosarino posee en Buenos Aires, Korinthio Teatro. Actualmente, si bien cierra la temporada teatral del Espacio de Arte Arteón en Rosario, tiene programada temporada en salas mas grandes de Buenos Aires, “porque empezó a tener vida propia”.

Sinopsis


Nos encontramos en los albores de una nueva República Argentina (1840), Camila de 20 años se escapa al norte argentino con Ladislao; cura de Santa María del Buen Aire para empezar una nueva vida. Hoy, Camila desciende entre nosotros para revivir su historia. Ella nos cuenta de sus fantasmas, de su adoración por su abuela, de sus juegos de niña rica y a la vez de su compromiso por los olvidados. Ella es quien representa a todas las que le hicieron frente a los fusiles. Las que siguen trabajando por ser escuchadas y que se sostienen en la gran fuerza del amor.

Ficha técnica


Actúa: Carla Haffar
Dirige: Pablo Razuk
Texto: Cristina Escofet
Banda de sonido: Sergio Vainikoff
Escenografía y vestuario: Alejandro Mateo
Diseño de iluminación: Leandra Rodriguez
Producción: Korinthio Teatro Producciones – Pablo Cernadas
Función: sábado 3 de diciembre 21 horas
Lugar: Sala Arteón – Sarmiento 778, Rosario.
Anticipadas: en boletería o al 3416904166
Precio entrada: $ 1.300.



Temas: Arte Música Teatro 
Mirador Provincial en

Además tenés que saber:


+ Noticias

9 de Julio perdió la final, pero sigue con chances de ascender

El equipo de Marcelo Werlen cayó este domingo por 1 a 0 en la final única frente a Atenas de Río Cuarto por un lugar en el Torneo Federal A. De todas formas, el Consejo Federal determinó a último momento que habrá dos ascensos más, por lo que aun tiene una chance de subir de categoría.



Dejanos tu Comentario
Los comentarios realizados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Evitar comentarios ofensivos o que no respondan al tema abordado en la información.
En Portada / Santa Fe
En Portada / Entre Ríos